Diagnóstico · Asesoría · Mejora · Ejecución
Cómo se ejecuta cada bloque por dentro
Las cuatro fases no van antes de los bloques: son cómo se ejecuta cada bloque por dentro. Es lo que permite que un consultor de finanzas y uno de operaciones entreguen algo que embona, en lugar de dos informes que se contradicen.
Las proporciones son las mismas con las que se calendariza y se mide el avance de cualquier bloque, sin importar cuánto dure. Son proporción, no plazo: se aplican sobre la duración que arroje el diagnóstico de cada empresa.
Diagnóstico
El mapa del sistema en el alcance del bloque: qué entra, qué lo transforma, qué sale, qué regresa — y quién interviene desde fuera.
20% del bloque
Asesoría
Qué conviene construir y en qué orden, validado con Dirección y con fechas comprometidas.
15% del bloque
Mejora
El rediseño: perfiles, procesos, políticas, controles. Es la parte gruesa del trabajo y la que más depende de la disponibilidad interna del cliente.
50% del bloque
Ejecución
Los formatos operando en la operación real, no en la carpeta. Cierre y presentación a Dirección.
15% del bloque
Qué forma tienen los entregables
Todo lo que se produce se entrega en cuatro niveles. La distinción importa porque es lo que evita que el trabajo termine en carpetas que nadie abre.
Dice quién hace qué y bajo qué reglas. Se revisa una vez al año.
La regla específica donde hay riesgo económico o legal. Una o dos hojas.
El paso a paso, con responsable en cada punto.
La hoja que la gente usa todos los días. Sin esto, nada se cumple.
El compromiso que separa un sistema vivo de un archivo muerto. Ningún manual se da por terminado sin al menos un formato funcionando en la operación el día que se cierra el bloque. No entregamos documentación que se firma y se guarda: entregamos documentación con la que ya se está trabajando.
El método se aplica igual en los seis bloques y en los cuatro módulos.
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